La Cofradía de la Santa Vera Cruz

La leyenda y la tradición cuentan que en 1098 los soldados que acompañaron a Ramiro Sánchez en la conquista de Jerusalén, trajeron a su regreso un pequeño fragmento de la cruz de Cristo. Este acontecimiento justificaría la fundación de la iglesia de Santa María de la Piscina y la Cofradía de la Vera Cruz de San Vicente.

Lo que sí tenemos constancia es que los primeros Estatutos de la Cofradía están fechados en 1551. Su pretensión es servir de recuerdo a los fieles de la pasión de Cristo, instituyéndose en la Iglesia de Santa María la Mayor y sus miembros solo podrán ser “católicos y fieles”. No se tiene constancia tampoco de cuando se inicia el ritual de los disciplinantes que hoy podemos observar en las procesiones de Semana Santa, en la Cruz de Mayo y en la de Septiembre.

Según sus Estatutos pueden pertenecer a la Cofradía hombres y mujeres (aunque éstas últimas no como disciplinantes, ni podían asistir a las reuniones, ni tener voto). Actualmente las mujeres toman parte en las votaciones y en la toma de decisiones de la Cofradía.

En el siglo XVIII, Carlos III prohíbe los actos públicos de penitencia, aunque parece que en San Vicente se pudo seguir practicando. Es posible que las procesiones se realizaran alrededor del Vía Crucis grabado en la pared de la Iglesia de Santa María.

En todo caso, a partir de esa época, en la documentación de la Cofradía se reflejan nuevas prioridades como es el acompañamiento de los difuntos en los entierros. Se sabe además que empiezan a tener presencia en otros edificios, aunque mantuvieron las reuniones en la iglesia de Santa María. En 1801 hay constancia del uso de la ermita de San Juan de la Cerca como sede de la Cofradía, centro de sus actividades y punto de partida de las diversas procesiones religiosas en la que interviene.

  La Cofradía de la Santa Vera Cruz

Legend and tradition say that in 1098 the soldiers who accompanied the infante Ramiro Sánchez during the conquest of Jerusalem, brought back a small fragment of the Holy Cross of Christ to San Vicente. This event would have justified the foundation of the church of Santa María de la Piscina close to San Vicente and of the ‘Cofradía de la Vera Cruz de los Disciplinantes’ (Brotherhood of the True Cross of the Flagellants) in the village.
 
What we know is that the first rules known for the Brotherhood date back to 1551. Their aim was to serve as a reminder of the Passion of Christ. They met in the Church of Santa Maria la Mayor and its members had to be ‘Catholic and faithful’. There is no record of when the ritual of the flagellants that we can observe today in the processions of the Holy Week, the Cross of May and the Cross of September began.
 
According to the rules, both men and women were allowed to join the Brotherhood. However, the latter could not be flagellants nor attend the meetings and vote in the decisions. Today, women can vote and take part in decision making.
 
Although king Carlos III forbade the public acts of penance in the 18th century, it seems that those of San Vicente remained in practice. It is possible that, during that time, the processions were carried out in the interior of the church of Santa María la Mayor, following the Via Crucis engraved on its walls.
 
In any case, from that time on, the documents suggest that the Brotherhood continued issuing new rules, as well as their continued commitment to escorting the deceased during funerals. It is also known that they began to have a presence in other buildings, although their meetings were still held in the church of Santa María.  There is evidence from 1801 that the Shrine of San Juan de la Cerca was used as the headquarters of the Brotherhood and its activities, and as a starting point for the various religious processions in which it takes part.
  

© 2019 San Vicente de la Sonsierra. Todos los derechos reservados.

Please publish modules in offcanvas position.